Caramanta: tierras y minas II

Segunda parte del relato de viaje del sociólogo y escritor a este municipio en el que muestra cómo los terratenientes y la minería están cambiando el mapa agrícola de una rica región.

La zona caliente —Manzanares, Sucre, Aguadita, Naranjal, Chirapotó— fue siempre y es tierra de caña panelera. Tradicionalmente el cultivo se hacía por medio del sistema de aparcería o medianería, llamada localmente “de cepa”. Los grandes propietarios de la tierra poseían al mismo tiempo trapiches donde se molía la caña, se extraían las mieles y se fabricaba panela. La caña —la cepa— era propiedad del campesino cultivador, pero la tierra era del hacendado.

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Caramanta tierras y minas I

Viaje del sociólogo y escritor al suroriente de Antioquia. La tierra de la granadilla ahora más parece la tierra de los pastos y los dominios de un “desconocido” ‘Señor’ a quien todos temen

A las 6 de la mañana dejamos atrás la montaña de oro con sus socavones, sus guacheros y su conflictivo futuro. Las bocaminas son cada vez más escasas mientras trepamos por una carretera destapada en buen estado, lo que levantó suspicacias en mi compañero de silla en un bus que bregaba contra la pendiente: “Es que últimamente se ven por acá muchas camionetas de la compañía y a los ingenieros no les gusta el zangoloteo”.

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Entre todos podemos construir nuestro futuro

Durante el 30 de septiembre al 4 de octubre se llevó a cabo en la ciudad de Cali el Congreso de Tierras, Territorio y Soberanía.

Vivencias de los participantes e impresiones del evento.

Es domingo en Santiago de Cali. Luego de bajar de la ruta T31 del MIO, nos dirigimos a la Universidad del Valle, que se encuentra ubicada frente a Unicentro. Separadas por la doble calzada de la 100, se erigen los dos edificios. El del consumo, esa media mañana, se encuentra atestada de carros y gentes que deambulan con bolsas de los almacenes y colman las mesas de la plazoleta de comidas. Del otro lado, en el local del saber, encontramos un grupo de indígenas descalzos apostados junto a los puestos ambulantes de comida que se esparcen por la entrada.

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El espejismo de Marmato

Su párroco fue asesinado y el pueblo está siendo trasladado

Por: Alfredo Molano Bravo/Especial para El Espectador

Mirada del sociólogo y escritor sobre el grave conflicto que vive esta región de Caldas, amenazada por Medoro Resources, empresa aurífera canadiense, cuyos tentáculos llegan hasta Pacific Rubiales.

La explotación a cielo abierto movería 50.000 toneladas de mineral para sacar de ellas 250.000 onzas de oro anuales. La explotación a cielo abierto movería 50.000 toneladas de mineral para sacar de ellas 250.000 onzas de oro anuales.

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El Macizo Colombiano

El trasfondo del conflicto en el Cauca

Por: Alfredo Molano Bravo*/ Especial para El Espectador

Viaje a la mayor fuente hídrica del país, amenazada por la guerra y por los intereses de multinacionales mineras.

El Ministerio de Minas ha otorgado 64 títulos mineros en el Macizo, a los que hay que sumar los conseguidos de manera fraudulenta.

El Macizo Colombiano es la más grande y bella estrella fluvial colombiana. Un ringlete de aguas nacientes: el Magdalena y el Cauca marcan el norte; el Caquetá corre hacia el oriente y el díscolo Patía va hacia el occidente. Es un gran nudo de montañas, cuna de cuencas y paso de caminos. El pueblo de La Sierra, fundado tres veces, se alza en el espinazo de una loma por donde pasaba el camino real entre Popayán, Almaguer y Quito. Bolívar se veía obligado a tomarlo para no atravesar el Patía, refugio de negros cimarrones, feroces con el machete y fieles a la Corona. A espaldas de La Sierra se ven —y se sienten— el volcán nevado de Sotará y el páramo de Vellones; al otro lado, hacia el suroccidente, siguiendo el curso del Guachicono, se abre el ardiente valle del Patía. El camino, hoy carretera, serpentea entre pliegues de la cordillera hasta La Vega, construido en un rellano donde se recupera el aliento antes de continuar hacia la “muy noble y leal ciudad de Almaguer”, fundada en 1550 como real de minas por poseer enormes yacimientos de oro; sólo uno de ellos llegó a ser trabajado por 2.000 indios y negros. La región fue minera en la Conquista y en la Colonia.

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